¿Encajar o pertenecer? Las personas LGTBIQ+ siempre hemos hecho un gran esfuerzo para sentirnos parte del grupo y muchas de nuestras conductas, pensamientos y decisiones han estado condicionados para ajustarnos a lo que los demás esperaban de nosotros.
Esto tiene sentido, debido en parte a las situaciones de violencia y discriminación que hemos vivido en un mundo cis heteronormativo y que han hecho que interioricemos el mensaje de que no valemos, no somos válidos o de que somos inadecuados. En este contexto de homofobia interiorizada hemos podido tener un bajo sentido de pertenencia al grupo y poca validación social. Por ello también hemos tratado de buscarlo a costa de amoldarnos a los demás.
Pero a veces, el tratar de ajustarnos y amoldarnos a los demás puede dejar en un segundo plano nuestro yo más auténtico, desconectándonos de nosotros mismos y de nuestras necesidades más básicas.
¿Encajar o pertenecer? En realidad, queremos encajar para sentir amor, respeto y validación social. Pero ¿y si lo que necesitáramos es pertenecer, y no encajar?

¿ENCAJAR O PERTENECER? VEAMOS LAS DIFERENCIAS
Aunque pueden parecer sinónimos y, de hecho, utilizamos los dos términos en situaciones muy similares, lo cierto es que encajar y pertenecer no significa lo mismo. De hecho tiene connotaciones muy diferentes:
Pertenecer
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- Se refiere a sentirse parte de un grupo o comunidad donde uno es aceptado tal y como es.
- La pertenencia implica autenticidad; las personas pueden ser ellas mismas sin miedo a ser juzgadas.
- En un entorno de pertenencia, se valora y celebra la diversidad y no se castiga ni se rechaza la diferencia, sea del tipo que sea.
Encajar
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- Implica la necesidad de adaptarse o conformarse a las normas y expectativas de un grupo para ser aceptado.
- El deseo de encajar puede llevar a las personas a ocultar aspectos de su identidad, lo que a menudo resulta en una pérdida de autenticidad.
- Encajar puede implicar una lucha constante que genera ansiedad, tensión y desesperanza, ya que se basa en gran medida en la aprobación externa.
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COSAS QUE LAS PERSONAS LGTBIQ+ CAMBIAMOS PARA ENCAJAR
- La expresión de género: Algunas personas pueden sentir la necesidad de modificar su forma de vestir o comportarse para alinearse con los roles de género tradicionales («lo que se espera de un hombre o de una mujer»). Por ejemplo, esto sucede cuando un hombre gay esconde su pluma o cuando una mujer lesbiana intenta ser más «femenina».
- Preferencias en relaciones: Puede haber una tendencia a ocultar o minimizar atracciones románticas o sexuales hacia personas del mismo género para evitar comentarios o juicios.
- Opiniones y creencias: Muchas veces, nos sentimos presionados a aceptar ciertos puntos de vista o actitudes que no reflejan con nuestro verdadero yo, para ser aceptados y validados en grupos sociales.
- Comunicación y lenguaje: Adaptar el lenguaje para evitar términos que puedan delatar la identidad de género o la orientación afectivo-sexual, lo que puede llevar a una falta de autenticidad en las interacciones.
- Intereses y hobbies: Algunas personas pueden dejar de lado pasatiempos o intereses que no se alinean con los mandatos de la cis heteronormatividad o con las normas del grupo en el que desean encajar.
CÓMO POTENCIAR NUESTRO YO MÁS AUTÉNTICO PARA PERTENECER
El camino hacia la autenticidad y la pertenencia al grupo pasa por escuchar nuestras necesidades, validar nuestras emociones y construir una vida más alineada con nuestros valores personales, alejándonos de todo aquello que no nos representa y que se aparta de quienes somos.
Algunos elementos que nos pueden ayudar a potenciar esa autenticidad son los siguientes:
- Autoaceptación: Aceptar y celebrar quiénes somos, con todas nuestras debilidades y potencialidades, puede ser un primer paso poderoso hacia la validación social a través de la pertenencia y no de intentar encajar a toda costa.
- Vulnerabilidad: Compartir nuestra historia y experiencias personales puede ayudar a crear conexiones significativas más potentes y honestas con otros, fomentando el sentido de pertenencia.
- Comunidad: Buscar espacios y grupos seguros donde se celebre la diversidad y se valore la autenticidad, lo que permite sentir que que se pertenece sin necesidad de cambiar nada.
- Expresión creativa: Utilizar el arte, la escritura, la divulgación en redes sociales o cualquier forma de expresión artística para comunicar nuestra verdad y conectar con otros que compartan experiencias similares.
- Educación y sensibilización: Al compartir nuestro conocimiento y experiencias sobre la diversidad afectivo-sexual y de género, podemos ayudar a otros a entender mejor sus realidades y fomentar un ambiente más inclusivo.